A
Una chiquita escribe al consultorio de María:
Hola, me llamo Carmen. Soy mexicana, pero vivo en Los Ángeles. Mis padres vinieron hasta aquí
en 2005, pero mi hermanita Clara y yo hemos vivido en México hasta ahora.
Mis padres en la vida han estudiado, siempre han trabajado duramente para ganar dinero para la
familia. Acabo de contarles que yo y Clara, que es muy lista, queremos estudiar.
¿Tienes
experiencias en cuanto a las oportunidades de estudiar en los EE.UU. para los mexicanos? Hablo
inglés y español perfectamente bien, y me siento tanto mexicana como americana.
B - 3
Desde que se sintió por primera vez la crisis económica en España, el rol del hombre como
proveedor de sustento ha cambiado, de modo que muchos hombres han empezado a afirmar su
masculinidad en otras formas más destructivas, como la violencia de género. Ya que los hombres ya
no pueden estar seguros de que ganen dinero, las mujeres han tenido que entrar en el mercado de
trabajo. La crisis afecta a todo el mundo, pero España, sobre todo, ha sido afectada por el paro. Por
lo visto, la desesperación que impregna la nación se ha manifestado de una manera desgraciadísima,
haciendo que las mujeres se hayan convertido en víctimas. Sin embargo, pegar a su mujer no es el
pan nuestro de cada día - y en ningún caso se debería usar la crisis como excusa de ello. Es
importante que las mujeres sepan que no es aceptable, y que insistan en sus derechos como seres
humanos. Aunque no lo parezca, una mujer aparentemente feliz y con una vida normalita, puede ser
realmente desventurada y estar reclusa por miedo en un matrimonio miserable, como si anduviera
en un mundo oscuro, incapaz de escaparse. Eso tiene que tener en cuenta el gobierno español. No
está chupado salir de una crisis, pero parece que poquito a poco, las cosas van mejorando. Nunca se
sabe si la violencia de género se va a calmar al salir de la crisis, pero una cosa es cierta: la crisis y el
orgullo de algunos hombres no justifican maltratar a nadie.